jueves

Demoníacas



El día en que naciste, alguien puso un demonio a tu lado para protegerte de los peligros del Bien en estado puro. Es tu demonio de la guarda y permanecerá junto a ti durante toda la vida.

Él está allí para resguardarte de la bondad extrema y de sus acechanzas: el maniqueísmo, el Bingo y la incomprensión, la modestia excesiva o el simple aburrimiento.

El infierno no daba abasto: demasiadas almas en este mundo, demasiados pocos demonios para tantas almas. Hasta que un ministro de economía -que andaba por ahí después de una exitosa gestión durante su paso por la vida- propuso un plan de reestructuración laboral: a partir de ese día, las tareas demoníacas serian realizadas por simples seres humanos.

Desgraciadamente, el Presupuesto de las Tinieblas de este año no tiene previstos los fondos para ningún tipo de notificación. Por eso, es posible que en este momento seas el demonio de tu barrio, y que nadie se haya tomado el trabajo de avisarte. Y que los vecinos se santigüen cuando te ven pasar, y que alguien te persiga para venderte su alma.

Hay gentes tan pobres, que no tienen ni demonio que los tiente.
Dicen que, si alguien se detiene frente al espejo a las doce de la noche con una vela en la mano, puede llegar a ver al mismísimo demonio.

Yo, en cambio, puedo encontrarme con mi demonio todos los días y a cualquier hora. Lo veo en el espejo, y tiene mi misma cara.

Hay un demonio que se ocupa de tentar a la gente humilde. Se acerca a sus víctimas y, con todo respeto, les dice: "¡Te felicito! Recibe mi homenaje: tu humildad es tan grande que ni el demonio más poderoso podría someterla".

Entonces, los pobres y humildes seres se sienten orgullosos de su humildad y caen en el pecado de soberbia, o en la falsa modestia, que es más o menos lo mismo.
Hay demonios que son tan pobres que solo pueden merodear por las calles mendigándote un alma, sin poder darte nada a cambio. A algunos de estos pobres demonios (varias veces, y de pura lástima) yo les regalé la mía.

Pero estos contratos no tienen validez, y todos son impugnados en los Tribunales Infernales, porque no encuentran maldad en ninguna de las dos partes.

6 comentarios:

DAn dijo...

¡Por fin! se hizo el Blog.
Maestro, ya era hora de nosotros los cibernautas tuviésemos acceso directo a tan exquisita colección de cuentos.

De parte de todos:

¡GRACIAS!

Daniel.

Anónimo dijo...

Muy buena lectura.

Por tanto exito se ha de pensar que tantos demonios se agrupan en la mente de un creativo; más aun, cuantos siguen su camino merodeando la chispa de su ser.

superstar dijo...

good picture

Marcelo dijo...

Gracias, queridos amigos, por sus comentarios. Sin los mismos, este blog... pa qué?

Un abrazo!

Rogelio H. Umaña dijo...

Hay demonios que se visten de musas, a mi me llegan de vez en cuando... A vos como te visitan a diario.

dz dijo...

Decirte que sos grande es como reinventar el agua tibia. Muchas felicidades!